viernes, 3 de julio de 2009

Pura Banalidad

El jueves por la noche, mientras me preparaba para dormir, encontré sobre la mesa de luz de la gorda el libro "El Principito". Una vez intentó leermelo. Insistió una segunda vez. Y me pareció simplemente un buen libro. Esta vez, comencé a leerlo por iniciativa propia. Mi opinión empezó a cambiar. Me sentí muy identificado con el pequeño principito. Sobre todo cuando se daba cuenta que todos los adultos estaban preocupados por ser "Serios", por ser "Correctos".Por tener mas dinero, mas posesiones, solo porque sí. Como cuando se encontró con el hombre que contaba estrellas una y otra vez, que decía que le pertenecían, y le ponía nombres. Y esos nombres los agregaba en un papel y los ponia en un banco como si fuera dinero. Creo que detesto todo eso, tanto como el principito lo detestaba. Hoy dìa, en la oficina, llego la jefa de la jefa de mi jefa. A la flaca la trajeron de Rumania, no hablaba ni una palabra en español, solo inglés y portugués (benditos hermanos brasileiros. Puff) y ademas era mas fría que las montañas nevadas de la Era del Hielo. La cuestion es, porque fingir? Porque tener que ser amables y tener una sonrisa dibujada con alguien que, me importa tanto conocer, como a Hitler le importaba cuidar a los judios. Esa falsedad inducida, esa falsedad sin ganas de falsear. Esa sonrisa desdibujada, esa formalidad detestable, fria, sin ganas. El protocolo, lo que hay que hacer, lo que se debe hacer,lo que esta bien visto. Pura banalidad.

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